La situación de la joven santiagueña era crítica al cumplirse casi tres meses de detención. Según relató la diputada Pagano, el panorama judicial en Brasil era severo debido a que el caso fue tomado como un "caso testigo" para dar un mensaje contundente contra el racismo y la xenofobia, especialmente tratándose de una ciudadana extranjera.
El rol de garante y la ayuda de Alberto Fernández
Pagano explicó que su intervención comenzó tras el cambio de defensa de Páez, ahora a cargo de la Dra. Carla Junqueira. Ante el riesgo inminente de una pena de prisión efectiva, la diputada tomó una decisión inusual: "Me constituí como garante de que cualquier eventual pena de efectivo cumplimiento la iba a ejecutar desde Argentina. Fue una gestión de diplomacia parlamentaria escrita con la ayuda del exmandatario Alberto Fernández, en su carácter de especialista en Derecho Internacional", reveló.
Esta garantía fue una pieza fundamental en el expediente para que el juez brasileño accediera a la repatriación de la joven, permitiendo que el proceso continúe con el compromiso de cumplimiento en suelo argentino si fuera necesario.
Críticas a la Cancillería: "Un abandono ideológico"
Uno de los puntos más fuertes de la entrevista fue la denuncia de Pagano sobre la ausencia del Estado Nacional en la asistencia a la ciudadana argentina. "Había un abandono absoluto de Cancillería que no daba respuesta. No había ningún tipo de ayuda para repatriarla ni para explicar que en Argentina este tipo de delitos no tienen esa escala de penas", sentenció la legisladora.
Pagano vinculó esta falta de respuesta a la actual política exterior del gobierno:
-
Falta de vínculos: "El gobierno decide que solo tiene vínculos con Estados Unidos, Israel e Italia, y corta lazos con los que piensan diferente".
-
Oportunismo político: Cuestionó a quienes "aparecen para la foto pero no contienen a las familias ni realizan cables diplomáticos exigiendo respuestas".
-
Antecedentes: Comparó la situación con lo ocurrido en Venezuela y Medio Oriente, donde compatriotas habrían quedado desamparados por falta de gestión oficial.
Denuncias de inacción y "operaciones" mediáticas
La diputada reiteró que el agravio por color de piel es un tema central en la sociedad brasileña, la cual ha luchado años por corregirlo, imponiendo penas severas especialmente a extranjeros para erradicar estas actitudes en el ámbito carioca.
Sin embargo, fue tajante al criticar la falta de presencia del Estado argentino. Según Pagano, el propio padre de Agostina denunció la falta de interés de las autoridades:
“Al parecer tuvieron una mágica idea: habrían usado a periodistas amigos del poder para establecer ante la sociedad argentina que todo estaba bien juzgado y que la acusada se lo merecía”.
Finalmente, Pagano manifestó su indignación hacia quienes calificó como "oportunistas" y responsabilizó a Pablo Quirno por la inacción. Reclamó la falta de contención a las familias y de gestiones concretas en favor de los ciudadanos argentinos en el exterior. Atribuyó este "abandono diplomático" a una postura ideológica del Gobierno Nacional: “Considerarían que solo tienen relaciones con limitados países y los demás no importan; cortan lazos con los que piensan diferente y esa toma de posición nos afecta a todos”.
El peligro de las cárceles en Brasil
La diputada subrayó que la urgencia de la gestión radicaba en la peligrosidad de los penales en Río de Janeiro. "Iba a estar mezclada con gente que tenía penas mucho más graves. Era una situación de pánico entendible para una chica tan joven", explicó.
Finalmente, Pagano enfatizó que, más allá de la gravedad del agravio racial —el cual calificó como "casi imperdonable" en la cultura brasileña—, el rol del Estado debe ser proteger a sus ciudadanos sin importar las afinidades políticas entre presidentes. "A vos te puede caer bien o mal el presidente de Brasil, pero jamás podés romper puentes con la Cancillería brasileña cuando hay un compatriota en el medio", concluyó.