Mauricio Macri ha decidido romper su silencio estratégico y retomar las riendas del PRO con una movida de alto impacto. El escenario elegido es Parque Norte, donde el próximo 19 de marzo se espera que entre 500 y 600 dirigentes de todo el país se congreguen bajo la premisa de "poner un presidente del PRO en la Casa Rosada en 2027". El cónclave, organizado por Fernando de Andreis, busca exhibir que el partido no ha sido absorbido por La Libertad Avanza (LLA), a pesar de los constantes intentos de Karina Milei por cooptar sus cuadros.
La relación de Macri con el gobierno libertario ha sido errática. Si bien figuras centrales del actual gabinete, como Luis "Toto" Caputo (Economía) y Federico Sturzenegger (Desregulación), provienen de la gestión macrista, su integración fue a título personal y no como parte de un acuerdo institucional en bloque. "Los que tienen precio ya se fueron, quedaron los que no se pueden comprar", es la frase que circula en las oficinas de Macri para describir el actual estado de las filas amarillas frente a las fugas hacia el oficialismo.
Los ejes del encuentro en Parque Norte:
- Identidad y Músculo Político: Se busca mostrar el apoyo de los dos gobernadores del partido (Nacho Torres y Rogelio Frigerio), del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, y de la estructura parlamentaria que aún responde al expresidente.
- Diferenciación con LLA: El partido planteará líneas críticas sobre las formas institucionales del Gobierno y alertará sobre la "destrucción del tejido productivo", un análisis que estará a cargo del exministro Hernán Lacunza.
- Horizonte 2027: Aunque no se lanzarán nombres específicos, el objetivo es dejar claro que el PRO competirá con candidatos propios. Se descarta, por ahora, una alianza de sumisión ante LLA, especialmente tras el desaire de Karina Milei en el cierre de listas de 2025.
La jugada de Macri no está exenta de riesgos. El "Triángulo de Hierro" de los Milei ya prepara sus propios contendientes para disputar el bastión de la Ciudad de Buenos Aires, mencionando nombres como Manuel Adorni o Patricia Bullrich (hoy alejada del aparato de Macri). Mientras las encuestas de Javier Milei comienzan a mostrar un techo tras la salida de figuras clave como Guillermo Francos, el PRO apuesta a presentarse como la alternativa de "cambio con gestión", intentando recuperar el voto joven y de clase media que se mudó a las filas violetas.