El escenario en Medio Oriente alcanzó un nuevo pico de tensión este jueves. Mojtaba Jameneí, el flamante líder supremo de Irán de 56 años, emitió su primer mensaje estratégico tras la muerte de su padre, Alí Jameneí, en el inicio de la ofensiva lanzada por Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero. El comunicado, que fue leído por un presentador de la televisión estatal sin que el ayatolá apareciera en cámara, despejó las dudas sobre el rumbo del régimen: continuidad en la guerra y endurecimiento del bloqueo energético.
El petróleo como arma de guerra
Jameneí fue tajante al señalar que el cierre del estrecho de Ormuz —por donde circula el 20% del crudo mundial— debe continuar como una herramienta fundamental para presionar al "enemigo". "La palanca de bloquear el estrecho debe utilizarse definitivamente", sostuvo en su declaración, lo que ha empujado el precio del petróleo por encima de los u$s 100 el barril en las últimas horas.
Venganza por el ataque en Minab
Uno de los puntos más sensibles del discurso fue la referencia al bombardeo de una escuela primaria femenina en Minab, al sur de Irán. El líder supremo aseguró que la República Islámica no se abstendrá de vengar la sangre de los niños fallecidos: “Aquellos que mataron a nuestros chicos van a pagar el precio”. Asimismo, instó a las naciones vecinas a cerrar las bases militares de EE. UU. en sus territorios para evitar ser blanco de futuras represalias iraníes.
El misterio sobre su salud
A pesar de la contundencia del mensaje, el hecho de que Jameneí no se mostrara en video ha alimentado las sospechas internacionales. Fuentes de inteligencia coinciden en que el nuevo líder resultó herido en las piernas durante el mismo ataque aéreo que terminó con la vida de su padre y otros cinco miembros de su familia. La televisión estatal se limitó a describirlo como un “veterano de guerra herido”, una terminología que busca mitigar el impacto de su ausencia física mientras permanece oculto.
Reacción inmediata de Israel
Apenas minutos después de difundirse el comunicado, el Ejército de Israel (FDI) lanzó una advertencia masiva a los residentes del sur del Líbano, instándolos a abandonar sus hogares ante lo que describieron como una inminente oleada de ataques a gran escala contra infraestructuras de Hezbollah, el grupo aliado de Irán que fue elogiado por Jameneí en su discurso.