La casa de Gran Hermano se convirtió en el escenario de una confesión histórica. Durante un cuestionario punzante liderado por la humorista Yipio, la actriz Andrea del Boca rompió el silencio sobre sus vínculos sentimentales con figuras internacionales, confirmando que su relación con el cantante Luis Miguel fue mucho más que un encuentro fugaz. "No fue un encuentro, fue una semana", sentenció la actriz ante el asombro de sus compañeros.
El clima de la charla pasó de la anécdota culinaria —donde Del Boca recordó cocinarle pescado al economista Jeffrey Sachs— a un tenso cruce sobre la lealtad. Yipio no dudó en cuestionar la conducta de la actriz, sugiriendo que habría traicionado a su pareja formal de aquel entonces para estar con el artista mexicano. La respuesta de Andrea dejó atónitos a todos por su particular lógica: "No lo engañé porque se lo dije", argumentó, intentando matizar la naturaleza del vínculo clandestino.
Ante la insistencia de la uruguaya, quien tildó la actitud de "zorra" en tono jocoso pero crítico, Del Boca lanzó la frase que se volvió viral en minutos: "Yo siempre fui fiel a mí misma y a lo que sentía". Para la actriz, priorizar sus deseos personales por sobre los contratos de pareja establecidos no constituyó un engaño, sino un acto de honestidad propia, una postura que generó un debate inmediato sobre la ética en los vínculos afectivos dentro y fuera del reality.
Este "sincericidio" no solo reaviva el pasado glamoroso de la "reina de las telenovelas", sino que la posiciona en el centro de la polémica dentro de la Generación Dorada. Mientras la audiencia analiza cada palabra bajo el microscopio, la tensión entre la actriz y la comediante promete nuevos cruces en una convivencia que ya no tiene retorno tras estas revelaciones.