La Fórmula 1 salió a pista en Barcelona de manera formal por primera vez para la nueva era de la categoría, pero la divisional comenzó a competir mucho antes con el intenso debate en torno a los motores Mercedes y su “truco” para lograr mayor potencia aprovechando un gris de la reglamentación que comenzó a regir desde este 2026.
Más allá de que los primeros informes marcaban que la FIA había optado por no penalizar este enfoque, los últimos rumores encendieron las luces de alerta en Mercedes, pero también en los tres equipos que provee: Alpine, Williams y el último campeón, McLaren.
El medio especializado Autosprint, de origen italiano, aseguró que la FIA aprobará “la línea de Ferrari” en este intenso debate entre motoristas y que “tiene previsto verificar los V6 en estado estático pero en caliente”.
Si bien no se puede perder de vista que la información sobre este giro en la interpretación reglamentaria llega desde un medio italiano, el planteo está vinculado a que la modificación en la forma de medición de la compresión de los motores “se aprobaría con el voto de 4 de los 5 fabricantes”, según aseguró el cronista Di Fulvio Solms
Si bien hay once escuderías, sólo existen cinco fabricantes de unidades de potencia: Ferrari (Haas, Cadillac y la escudería de Maranello), Honda (Aston Martin), Audi (ingresó en lugar de Sauber como equipo fabricante), Mercedes (Alpine, Williams, McLaren y el equipo principal) y la sociedad Red Bull Powertrains-Ford que provee tanto al equipo principal del energizante, como el satélite Racing Bulls.
La información asegura que la reunión celebrada en las últimas horas entre los equipos, la Fórmula 1 y la FIA “acordó cambiar los criterios de prueba” a partir del Gran Premio de Australia que iniciará la nueva temporada en marzo. El nuevo método “consiste en la medición de las piezas del V6 debidamente calentadas, pero en forma estática”.
Si bien Toto Wolff aseguró que el motor es “legal” y lanzó una filosa frase contra los que intentan cambiar el enfoque sobre los motores, desde Autosport ahora subrayan que hubo una variante clave en el bloque de continuidad que lideraba el jefe de Mercedes: Red Bull ya no respaldaría la postura de esta escudería.
Este tema deberá someterse a una votación para modificar el Reglamento Técnico publicado, pero Mercedes corre riesgo porque no se necesita “unanimidad” para hacerlo, sino una “mayoría” calificada con la FIA, la Fórmula 1 y cuatro de los cinco fabricantes de motores apoyando esta variante.
“La única oposición vendría de Mercedes, ya que a la firme postura de Ferrari, junto con Honda y Audi, se suma ahora Red Bull Powertrains, que en un primer momento no había firmado la carta de protesta. El cambio en los criterios de medición tampoco es una buena noticia para los clientes de la marca alemana: ni para McLaren, que aspira a revalidar el título mundial, ni para Williams y Alpine”, advirtieron en el portal italiano.
Lo llamativo del caso es que falta menos de una semana para el inicio de la primera sesión de pretemporada en Baréin (del 11 al 13 de febrero; del 18 al 20 será la segunda tanda) y apenas un mes para el estreno oficial con el Gran Premio de Australia pautado del 5 al 8 de marzo. Tampoco se puede pasar por alto que Mercedes fue el equipo que más giró durante los tests privados de Barcelona con 500 vueltas contabilizadas sin mayores problemas de fiabilidad y su unidad de potencia alcanzó las 1128 vueltas sumando lo hecho por Alpine y McLaren (Williams se ausentó por problemas de desarrollo) en territorio catalán.