La justicia uruguaya avanza hacia el juicio oral en un caso que conmocionó al país. La fiscalía del departamento de Tacuarembó solicitó una pena de 30 años de prisión para la mujer acusada de asesinar a una de sus hijas mellizas de nueve meses y de dejar gravemente herida a la otra. El pedido incluye además 15 años de medidas limitativas una vez cumplida la condena, el máximo permitido por la legislación uruguaya.
Los hechos se remontan a un sábado de julio de 2025, cuando la entonces joven de 22 años llegó al hospital local con sus dos bebés en brazos. Adujo que las niñas estaban desmayadas. Pero los médicos que las recibieron constataron rápidamente la gravedad de la situación: una de las mellizas ya no tenía signos vitales y la otra presentaba una fractura de cráneo que requirió internación inmediata en cuidados intensivos.
Una investigación que reveló un historial de violencia
La fiscalía, a cargo de Ángel Bhonke, reunió evidencias que llevaron a imputar a la madre por dos delitos de homicidio especialmente agravados (uno en grado de tentativa) y un delito continuado de violencia doméstica. Según el dictamen fiscal, la mujer tenía plena conciencia de sus actos y las niñas fueron sometidas a maltratos de manera reiterada.
La investigación también estableció que la acusada no se presentó a la cesárea programada para el nacimiento de las mellizas, un dato que los investigadores consideran relevante para entender el contexto de desprotección en el que crecieron las pequeñas.
La defensa apelará a la inimputabilidad
Frente a la contundencia de la acusación, la defensa de la mujer prepara una estrategia basada en su estado mental. La abogada de la imputada pedirá que se la declare inimputable, un recurso que, de prosperar, evitaría la pena de prisión y derivaría el caso a un tratamiento psiquiátrico.
La defensa cuenta con un plazo de 30 días para presentar la contestación a la acusación fiscal. Hasta entonces, la mujer permanecerá en prisión preventiva, donde se encuentra alojada desde el día siguiente del hecho.
La bebé sobreviviente, bajo cuidado institucional
La pequeña que logró sobrevivir al ataque pasó por un período de internación y luego quedó bajo la órbita del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU). Actualmente, alterna su cuidado entre el organismo estatal y su abuela materna, en un intento de restituirle un entorno familiar estable.
El caso generó una profunda conmoción en el personal de salud que atendió a las hermanas. El director del hospital de Tacuarembó, Ciro Ferreira, reconoció en su momento el impacto emocional que provocó el episodio en el equipo médico.
"Hemos sufrido múltiples situaciones que al equipo de salud lo ha dejado realmente muy mal. Cuando somos adultos, estas situaciones se pueden dar. Pero estos niños, que tienen toda una vida por delante, realmente son situaciones muy difíciles para vivirlas en el equipo de salud", declaró entonces a radio Montecarlo.
Uruguay en alerta por la violencia contra menores
El caso puso nuevamente el foco en una problemática que crece en el país vecino. Según datos del Sistema Integrado de Protección a la Infancia y la Adolescencia contra la Violencia (Sipiav) , durante 2024 se registraron 24 situaciones diarias de violencia hacia menores, lo que totalizó 8.924 casos en todo el año.
"En Uruguay, la violencia hacia niños, niñas y adolescentes continúa siendo un problema social grave y representa una de las formas más extremas de vulneración de derechos", advirtió la directora del organismo, María Elena Mizrahi, al presentar las cifras del año pasado.