No es un lotecito olvidado ni una diferencia menor entre vecinos. Lo que está en disputa son seis hectáreas en Rubia Moreno, y en el centro de la controversia aparece Joaquín Romano Norri, secretario de Ordenamiento Urbano de La Banda. Fuentes calificadas de la causa aseguran que la parte demandante llegará a la instancia decisiva con documentación dominial, nueva estrategia legal y el objetivo de demoler a la contraparte.
La pelea judicial dejó de ser un expediente más. El caso empezó a crecer por su volumen, por su trasfondo y por el nombre que aparece orbitando alrededor del conflicto: Joaquín Romano Norri, funcionario clave de la Municipalidad de La Banda. Y no por un lote menor, lo que está en juego son seis hectáreas.
Según fuentes calificadas de la causa, la familia que litiga por el inmueble sostiene que cuenta con un andamiaje documental sólido para acreditar la cadena de transmisión dominial hasta llegar a la damnificada. Hablan de estudio de títulos, informe de dominio, escritura, plano e imágenes multitemporales, y remarcan que la adquisición fue realizada de buena fe. En esa reconstrucción, Rubia Moreno no aparece como un punto difuso del mapa, sino como el escenario concreto de una disputa patrimonial de enorme magnitud.
La nueva estrategia judicial apunta a cuestionar de raíz los instrumentos que exhibe la contraparte y a instalar con fuerza una hipótesis demoledora: que detrás de la ocupación existirían títulos truchos, documentos viciados y antecedentes sin sustento suficiente para sostener derechos sobre esas seis hectáreas en Rubia Moreno.
Las fuentes consultadas relataron además que, cuando intentaron tomar posesión del inmueble, fueron desplazados del lugar pese a contar con escritura, plano e informe de dominio. Ese episodio es leído por la parte actora como una usurpación, y será uno de los puntos neurálgicos que la Justicia deberá valorar en la etapa final del proceso. En ese marco, una de las definiciones más contundentes que surge del caso fue expresada sin rodeos: "Nosotros tenemos el título perfecto. Somos compradores de buena fe sobre la propiedad", insistieron las fuentes. Para graficarlo, compararon la situación con la de una persona que se va de su casa durante un tiempo y, al regresar, encuentra viviendo allí a desconocidos.
La gravedad del expediente no pasa solo por la tierra. Pasa también por el cargo. Porque quien queda mencionado en medio de esta tormenta no es un particular sin responsabilidades públicas, sino el secretario de Ordenamiento Urbano de La Banda, un área que, por definición, roza todo lo vinculado con suelo, orden, ocupación, control y regularidad. Por eso el caso ya no se lee solo en clave civil: empieza a proyectar una sombra política e institucional cada vez más difícil de disimular.
En el plano procesal, la causa entra en una zona sensible. De acuerdo con el crudo aportado por las fuentes, hay una audiencia prevista para el 21 de abril y una vista de causa el 4 de mayo, cuando las partes expondrán con testigos antes de los alegatos y de la posterior sentencia.