Apertura de un nuevo frente
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) lanzaron este lunes una serie de ataques aéreos contra objetivos en el sur del Líbano, en respuesta a los disparos de cohetes efectuados por la milicia chiíta Hezbollah contra territorio israelí. La acción marca la apertura de un nuevo frente en el conflicto regional, que ya acumula más de 550 muertos en Irán tras los bombardeos del fin de semana .
El tercer día de la ofensiva contra Irán
La escalada contra el Líbano se produce en el marco del tercer día consecutivo de bombardeos masivos por parte de Estados Unidos e Israel contra objetivos militares y estratégicos en Irán. La operación conjunta, que según Washington y Tel Aviv busca "neutralizar la amenaza del régimen iraní", ha dejado un saldo de más de medio millar de víctimas fatales en el país persa .
Reacción de Hezbollah
Hezbollah, el poderoso aliado de Irán en la región, justificó sus ataques como una respuesta a los bombardeos israelíes contra territorio libanés en días anteriores y en solidaridad con el pueblo iraní. "Nuestros misiles han alcanzado posiciones estratégicas en el norte de Israel y seguiremos respondiendo a la agresión contra nuestros hermanos en Irán y contra nuestro país" , declaró un portavoz del grupo armado.
Consecuencias inmediatas
Los ataques israelíes sobre el Líbano se concentraron en áreas consideradas bastiones de Hezbollah, causando daños materiales y víctimas aún no precisadas. Las fuerzas de paz de la ONU en la zona (UNIFIL) llamaron a la "máxima moderación" y advirtieron sobre el riesgo de una "guerra abierta y descontrolada en toda la región".
El tablero regional en llamas
La extensión del conflicto al Líbano enciende todas las alarmas internacionales, al sumar un nuevo actor armado y abrir un frente en el frágil país mediterráneo, que ya arrastra una profunda crisis económica y política. La comunidad internacional, a través de Naciones Unidas, sigue con extrema preocupación la imparable escalada.