El nombre de Sebastián Villa volvió a sonar con fuerza en los pasillos de la Bombonera. El delantero colombiano, quien fuera pieza clave en la obtención de varios títulos entre 2018 y 2023, aguarda un contacto formal de Juan Román Riquelme para encaminar su segundo ciclo en Boca Juniors. Actualmente, el futbolista se destaca en Independiente Rivadavia de Mendoza, pero su deseo de "revancha" en un club grande sigue vigente.
Sin embargo, la operación no es sencilla debido al conflictivo cierre de su etapa anterior. Existen demandas cruzadas: el jugador reclama una indemnización por despido indirecto, mientras que la institución inició acciones legales por incumplimiento de contrato. Pese a esto, ambas partes habrían mostrado señales de tregua para priorizar el aspecto deportivo de cara a la Copa Libertadores.
El costo de la salida y el cupo extranjero
Para que Villa vista nuevamente la camiseta azul y oro, Boca deberá ejecutar una ingeniería económica y administrativa precisa. Los puntos clave son:
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Cláusula de rescisión: El club mendocino solo aceptaría su salida mediante el pago de 6 millones de dólares.
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Liberación de cupos: La dirigencia necesita desprenderse de algún futbolista extranjero antes del cierre del libro de pases.
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Salidas inminentes: El posible traspaso de Lucas Blondel a Huracán podría generar el espacio y los recursos necesarios para avanzar en la negociación.
El impacto en el plantel
Desde el cuerpo técnico reconocen que el colombiano aportaría un desequilibrio individual que hoy el equipo necesita. Aunque su figura genera opiniones divididas entre los socios por sus antecedentes extradeportivos, la necesidad de jerarquía para el certamen continental parece inclinar la balanza hacia un acuerdo de paz.
"El contacto directo entre Riquelme y el jugador será determinante", aseguran desde el entorno del club, mientras el mercado de pases entra en su fase de definiciones.