na mujer de 44 años denunció haber sido víctima de vigilancia ilegal tras descubrir una cámara escondida en su habitación en Uberaba.
Según relató, el hallazgo se produjo luego de que comenzara a sospechar de su exmarido, de quien se había separado meses atrás tras una relación de 18 años. La alerta se encendió cuando su hija le comentó que el hombre tenía en su celular imágenes de ella.
Al revisar su vivienda, la mujer detectó que la base de un ventilador había sido manipulada. Allí encontró el dispositivo oculto que registraba todo lo que ocurría en el ambiente durante las 24 horas.
La víctima aseguró que su expareja tenía actitudes “celosas y posesivas” y que ya había protagonizado episodios previos de violencia doméstica. Incluso, afirmó que en otras ocasiones habría utilizado mecanismos similares para vigilarla.
Además, indicó que en el pasado existía una orden de restricción contra el hombre, aunque la misma ya no se encontraba vigente al momento del hecho.
Tras la denuncia, la policía realizó operativos en la zona para dar con el sospechoso, pero hasta el momento no logró localizarlo.
El caso generó preocupación por la utilización de dispositivos de vigilancia clandestina y reavivó el debate sobre la violencia de género y el control en relaciones de pareja.