Luego del triunfo por 2 a 0, Lucas Pusineri hizo especial hincapié en la reacción de su equipo y en el aspecto emocional que atravesó el partido, marcando un claro contraste entre ambos tiempos.
“Muy valiosa la entrega del equipo. Fueron dos tiempos totalmente diferentes”, comenzó el entrenador, dejando en claro que no quedó conforme con lo hecho en la etapa inicial. “En el primer tiempo nos costó la construcción, pero en el segundo tuvimos un equipo más decidido, con más determinación. Y esa determinación trajo como consecuencia una eficacia que la esperábamos”, explicó.
Para el DT, la clave estuvo en el cambio mental: “Los jugadores pudieron respirar, soltarse y jugar con otra determinación. Fuimos en busca de ganar el partido”. En ese sentido, remarcó que el equipo respetó la localía ante un rival que llegaba en buena racha: “Talleres venía de ganar dos partidos consecutivos y habla de un poderío futbolístico importantísimo. Haber sumado ante un gran rival repercute muchísimo en nosotros”.
El valor anímico del triunfo
Pusineri también subrayó lo que significa la victoria desde lo emocional: “Nos da un oxígeno y una alegría de poder gritar estos tres puntos valiosos para el club”. Sin embargo, dejó en claro su postura mesurada: “Para mí son tres puntos más en el fútbol argentino y hay que disfrutarlos como tal. No soy un gran eufórico cuando el equipo gana ni me hundo cuando no se consigue lo que uno quiere”.
En relación a la “ley del ex”, reconoció que fue una situación especial: “Se vio reflejada hoy por parte de quienes anotaron. El cambio que hizo el equipo en el entretiempo permitió que la gente se vaya contenta a sus hogares”.
Sobre la decisión táctica de ubicar a Diego Barrera en una posición poco habitual, explicó: “Recurrimos a esa posibilidad y lo hizo bien. Nos dio verticalidad y profundidad en los últimos metros, y tuvo la virtud de convertir el primer gol”.
Finalmente, de cara a lo que viene, el entrenador evitó anticiparse: “Veremos cómo seguimos y a estar tranquilos”.
Más allá del resultado, el mensaje del técnico fue claro: determinación, equilibrio emocional y mejora constante como pilares para sostener el crecimiento del equipo.