En medio del conflicto que atraviesan las universidades públicas, el secretario general de la Asociación del Personal No Docente de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (APUNSE), Pablo Cejas, expresó la preocupación del sector y denunció que los trabajadores no docentes se sienten “invisibilizados” en el actual contexto económico.
Tras la última medida de fuerza de alcance nacional, impulsada en reclamo por la efectiva implementación de la ley de financiamiento educativo y una recomposición salarial, el dirigente gremial advirtió que el sector que representa no recibe el reconocimiento que merece dentro del sistema universitario.
“Sentimos que el gobierno de la Nación nos está avasallando con la instrumentación de las actuales políticas económicas y universitarias. Todo lo que dispone es en contra de los trabajadores. Nos sentimos invisibilizados, comúnmente se habla de los docentes y de los estudiantes y de las becas, pero sin desconocer su importancia, remarcamos que los no docentes también son un pilar en el funcionamiento de las universidades”, sostuvo.
En ese sentido, Cejas enfatizó la importancia del rol que cumplen los trabajadores no docentes en la vida cotidiana de las casas de altos estudios. “Sin los no docentes la universidad no podría funcionar. Somos los que abrimos y cerramos la universidad, trabajamos en campos experimentales, acompañamos a catedráticos y alumnos. En toda actividad que no tenga que ver con la docencia, hay un no docente trabajando”, explicó en diálogo con LV11.
Respecto a las medidas de fuerza, recordó que el pasado 5 de marzo, en una reunión del consejo directivo a nivel nacional, se definió un plan de lucha que contempla acciones directas, aunque procurando no afectar el dictado de clases. “Los paros hasta ahora fueron sin asistencia a los lugares de trabajo y por 24 horas. Buscamos defender al sector sin perjudicar a los estudiantes, porque sin ellos la universidad tampoco funcionaría”, indicó.
En relación a la situación salarial, Cejas brindó cifras concretas para dimensionar la problemática. Señaló que un trabajador de categoría 7, correspondiente al ingreso, percibe un salario básico cercano a los 600 mil pesos, mientras que alrededor del 90% de la planta —ubicada en las categorías 4, 5 y 6— cobra por debajo de la línea de pobreza.
Además, explicó que el sector se rige por un único convenio colectivo de trabajo a nivel nacional, lo que implica que un no docente de Santiago del Estero percibe el mismo salario que uno de Tierra del Fuego. En ese esquema, la representación patronal está conformada por el Consejo Interuniversitario Nacional y el Ministerio de Educación de la Nación.
Finalmente, el dirigente cuestionó el esquema presupuestario vigente y sostuvo que las universidades atraviesan una situación crítica, con recursos que no alcanzan a cubrir las necesidades del sistema. En ese marco, apuntó contra el Gobierno nacional por la falta de actualización y ejecución de políticas que permitan garantizar el normal funcionamiento de las instituciones.