La policía del Capitolio de Estados Unidos detuvo este martes a un joven de 18 años que se bajó de su camioneta y comenzó a correr armado con una escopeta hacia el edificio legislativo en Washington. El hecho, que reactiva las alertas de seguridad en el corazón político del país, fue controlado rápidamente por los agentes que se encontraban en el lugar.
El jefe de la Policía del Capitolio, Michael Sullivan, explicó en una conferencia de prensa que el sospechoso, cuya identidad no fue revelada, estacionó una camioneta Mercedes cerca del Capitolio. Inmediatamente descendió del vehículo y emprendió una carrera hacia la sede del Congreso, momento en el que fue interceptado por los agentes, quienes le ordenaron tirarse al suelo.
El arsenal que portaba el sospechoso
Sullivan detalló que el joven no solo llevaba una escopeta que estaba cargada, sino que también portaba municiones adicionales en su poder. El equipamiento del detenido incluía un chaleco táctico y guantes. Las autoridades encontraron más elementos dentro de su camioneta, entre ellos un casco de combate y una máscara antigás.
Investigación en curso y medidas de seguridad
Las autoridades trabajan para establecer el móvil del intento de irrupción. "¿Quién sabe qué habría pasado si no hubiéramos tenido agentes de pie aquí?", declaró Sullivan, destacando la importancia de la rápida reacción policial. El jefe policial confirmó que se están revisando las imágenes de video del incidente y solicitó la colaboración pública para obtener cualquier grabación adicional que pudiera existir.
El Congreso no se encontraba en sesión en el momento del hecho, y aún se desconoce si los legisladores eran el objetivo directo. Sullivan señaló que el departamento había realizado simulacros de tirador activo en las inmediaciones en los últimos meses, lo que contribuyó a la eficaz respuesta de los agentes.