Carlos Selva, diputado nacional mandato cumplido, dirigente peronista de extracción massista, si bien cuestionó fuertemente a la administración mileista quien lleva adelante el gobierno de la Nación, remarcó que, “el problema no es solamente Javier Milei, el problema es en realidad el modelo, el presidente es nada más que un títere que está ahí, la gente debe entender que, aunque apareciera ahora mismo Bullrich al frente del gobierno, la cosa no va a ser distinta”. Selva en ese sentido defendió como idea política en la coyuntura, un modelo productivo como antítesis de lo que hacen los anarco-libertarios.
Para el dirigente peronista el mejor ordenador social seguiría siendo el trabajo, destacando el oficialismo jamás habla precisamente del trabajo o de empleo o de desarrollo. Para aclarar más su ideario peronista, remarco que el oficialismo sólo habla de crecer. Señalando que crecimiento y desarrollo son cosas absolutamente distintas y opuestas. Para el mileísmo el crecimiento tan mentado, sería nada que para e 10 por ciento de la población, “por lo que otro 90 por ciento debería volver a la primarización del Siglo XIX”.
Una vez volvió a señalar que más allá de que todas las críticas sean acetadas cuando se lanzan contra Milei, la raíz fundamental de este mal momento que viviría el país, sería en realidad el modelo. Para afianzar esa hipótesis, recordó que históricamente el 70 por ciento del PBI del país es el mercado interno. Denunciando entonces que el gobierno de la Nación hoy lo estaría abocado a la destrucción del mismo. Al profundizar esa idea, Selva dijo: “Lo que en realidad pretende Milei, es destruir ese mercado, para destruir la autonomía del pueblo para crecer en forma independiente”.
Para Selva, el gobierno de la Nación en medio de la última medición de inflación que fue muy alta y de otras medidas antipopulares y anticonstitucionales, no estaría siendo presa de errores en su gestión, “por el contrario todos sus movimientos forman parte de una estrategia”. Como ejemplo señaló el ataque constante a los jubilados, destacando que cuando la sociedad reacciona en contra de la represión a las personas mayores, Milei abre otro frente, como podría ser el ataque a las personas con discapacidad, para llevar la atención sobre otro tema. Consolidando así una clara táctica de distracción que hasta ahora le habría sido muy útil. De manera que cuando la indignación social colma su paciencia por los ataques a los más vulnerables, vuelve a la escena el presidente, ahora pretendiendo entregar las islas Malvinas…
Insistió una vez más en señalar que la estrategia sería operar con temas disruptivos en forma continua, par que ninguno se profundice o cale hondo en la sociedad. Sumó un nuevo ejemplo: “Nadie se pregunta hoy, dónde está el oro de la Argentina. Se llevaron nuestro oro y ese tema o escándalo ya pasó… es asombrosa su estrategia política porque nos han desacomodado a todos”.
Para el dirigente massista, el gobierno de la Nación sería sumamente eficiente en la perversidad de condenar a la Argentina a la sumisión. Al profundizar echó un manto de piedad sobre aquellas personas que son a diario consultadas por los errores del gobierno de Milei -a través de los medios- considerando que no es para nada sencillo, “para nadie que voto a este gobierno reconocer que se equivocó”. En ese sentido descartó que se trata de pasividad de las personas frente a la crisis o que se encuentren anestesiadas, ante la dura realidad que le tocaría vivir, “todos tenemos un tío, un sobrino o un abuelo que ha sido por este gobierno, con los medicamentos, con las subas de tarifas, con el ataque físico a los viejos, esa sería la razón por la que algunas personas no quieren opinar porque saben que cometieron un error”.
Como ejemplo extremo de las medidas más desacertadas del gobierno de Milei, señaló la destrucción del sistema de salud pública del país, “es algo tan inimaginable que ni los propios militares en su momento se atrevieron a tanto”. Con ese mar de fondo, Selva, apuntó a la dirigencia peronista, pidiendo que asuma su responsabilidad, que debata sus errores de cuando les toco gobernar. Llamó al mismo tiempo a desestimar la dogmatización que se hicieron de algunos temas, que hoy habría llevado a que Milei fuera presidente. Cuestionó también cierto egoísmo de algunos sectores del peronismo que habría trabajado para que Massa no se consolidara demasiado “y terminaron jugando para otor lado”. Sobre el final fue categórico al asegurar que hubo errores del peronismo que hicieron que Milei alcanzara la presidencia de la Nación.