El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, debió ser trasladado hoy desde la cárcel de Papuda hacia un hospital de Brasilia tras sufrir complicaciones en su estado de salud. La noticia fue confirmada por su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, quien detalló que el exjefe de Estado manifestó escalofríos y vómitos persistentes durante las primeras horas de la jornada.
“Acabo de recibir la noticia de que mi padre está de camino al hospital, una vez más”, escribió el legislador en sus redes sociales, solicitando además cadenas de oración a sus seguidores. La Policía Militar, encargada de la custodia en la penitenciaría, ratificó el operativo de traslado y adelantó que el equipo médico brindará información adicional sobre el cuadro clínico en las próximas horas.
Esta internación representa la primera salida de Bolsonaro del recinto carcelario desde que inició el cumplimiento de su pena el pasado 15 de enero. El líder de la ultraderecha enfrenta problemas de salud recurrentes desde el atentado sufrido en 2018, cuando fue apuñalado en el abdomen durante una caravana de campaña.
Contexto de su condena
El exmandatario fue sentenciado por la Corte Suprema de Brasil tras ser hallado responsable de liderar un complot para intentar perpetuarse en el poder luego de su derrota electoral en 2022. La condena de 27 años de prisión efectiva se complementa con una inhabilitación política que le impide disputar elecciones hasta el año 2060.
Durante su reclusión previa en la sede de la Policía Federal, el dirigente ya había sido sometido a cuatro cirugías entre diciembre de 2025 y enero de este año. Los médicos tratantes asocian estas crisis con las secuelas crónicas de la agresión sufrida en el sistema digestivo hace casi ocho años.
Por el momento, el Complejo Penitenciario de Papuda se mantiene bajo estrictas medidas de seguridad mientras se aguarda el parte médico oficial que determine si el condenado podrá retornar a su celda o si deberá permanecer ingresado en observación prolongada.