La estructura de captación de Jeffrey Epstein vuelve a quedar bajo el foco tras las revelaciones de la sudafricana Juliette Bryant. En una entrevista exclusiva con Sky News, la víctima describió cómo fue engañada a los 20 años bajo la fachada de una propuesta laboral legítima.
El encuentro inicial ocurrió en un restaurante de Ciudad del Cabo en 2002. Semanas después, Bryant fue trasladada a Nueva York, donde la maquinaria de manipulación del magnate la introdujo en su avión privado junto a un círculo de mujeres cómplices.
Terror en el aire y aislamiento total
El testimonio detalla que los abusos comenzaron durante el primer vuelo. Bryant relató haber sentido pánico extremo, mientras el entorno del financista reaccionaba con burlas ante su desesperación, marcando el inicio de una dinámica de violencia psicológica.
Al llegar a la isla privada del Caribe, el control se volvió físico. La retención de su pasaporte y la ubicación geográfica del lugar anularon cualquier posibilidad de auxilio, convirtiendo el recinto en una prisión de lujo.
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Violaciones reiteradas: La mujer denunció múltiples agresiones sexuales durante su estadía en el Caribe.
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Tráfico internacional: Bryant fue llevada a propiedades en Palm Beach, París y Nuevo México.
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Presencia de menores: Aseguró haber visto a niñas de diversas nacionalidades en las residencias de Epstein.
El rastro de impunidad de un magnate
A pesar de los constantes traslados y el contacto con otras mujeres, Bryant aclaró que no fue explotada sexualmente con terceros. Su relato refuerza la tesis fiscal sobre el modus operandi de Epstein para mantener el dominio absoluto sobre sus víctimas.
La muerte de Jeffrey Epstein en una prisión de Nueva York en 2019 cerró su proceso penal, pero no las investigaciones colaterales. Los testimonios actuales son vitales para desarticular la red de apoyos que permitió estas operaciones durante décadas.
Cronología de una caída judicial sin precedentes
El arresto de Epstein por cargos federales de tráfico sexual marcó un hito en la justicia estadounidense. Las investigaciones derivadas de su caso han provocado la caída de figuras de la élite global y continúan impulsando cambios en las leyes de protección a víctimas de trata en varios países.