Una madrugada de terror se vivió este martes en la ampliación del Barrio Campo Rosso, en la ciudad de Añatuya. Un violento episodio de violencia de género terminó con un operativo policial de alto riesgo, el rescate de una mujer y la detención de un hombre armado.
Según fuentes policiales, todo comenzó en una vivienda de la calle Gobernador Barraza, donde Cristian Alejandro Leguizamón (25) mantenía cautiva a su pareja, Celina Bravo (29), sometiéndola a violencia física. Al llegar los efectivos de la Departamental 13, se encontraron con un escenario crítico: Leguizamón, en avanzado estado de ebriedad, empuñaba un cuchillo de carnicero de 25 centímetros.
Fuga y persecución
Lejos de entregarse, el agresor intentó atacar a los uniformados con el arma blanca y emprendió la fuga, internándose en una zona de vegetación tupida del barrio. Se inició entonces una intensa persecución. Pese a los intentos de diálogo de los agentes, fue necesario un accionar rápido: el Cabo 1° Avaca y el Agente Salvatierra lograron acorralarlo y reducirlo luego de que arrojara el cuchillo.
Autolesiones y escándalo familiar
Ya a salvo en la Comisaría de la Mujer, la víctima confirmó el calvario vivido y agregó un detalle macabro: durante el cautiverio, Leguizamón se autolesionaba frente a ella con el cuchillo para amedrentarla.
El drama continuó durante el traslado del detenido al hospital local. La madre y la hermana de Leguizamón se presentaron en el nosocomio y protagonizaron un violento altercado, intentando impedir a los gritos y empujones que el personal de salud ingresara al agresor para ser examinado.
El caso quedó a cargo de la Oficial Ayudante Damaris Montenegro, de la Comisaría 4° de la Mujer y la Familia.