El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) confirmó este martes un nuevo brote de influenza aviar altamente patógena (IAAP) H5 en un establecimiento avícola de la localidad bonaerense de Ranchos. Como consecuencia, el país debió suspender temporalmente las exportaciones de productos aviares a China y la Unión Europea, sus principales destinos.
El organismo activó de inmediato su plan de contingencia, dispuso la interdicción del establecimiento y notificó oficialmente a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) . La suspensión de los envíos responde a los acuerdos sanitarios internacionales, que exigen el estatus de libre de IAAP para comercializar.
Antecedentes y pérdidas
El sector ya vivió una situación similar entre febrero y agosto de 2023, cuando el cierre de exportaciones generó pérdidas estimadas en más de 160 millones de dólares. Aquella crisis fue uno de los detonantes de la debacle de empresas como Granja Tres Arroyos.
Plazos y condiciones para la reanudación
La reanudación de las exportaciones solo será posible si no aparecen nuevos brotes en establecimientos comerciales y transcurren al menos 28 días desde la finalización de las tareas de sacrificio sanitario y desinfección. A partir de ese plazo, la Argentina podrá autodeclararse nuevamente libre ante la OMSA.
Consumo interno, sin riesgo
El Senasa aclaró que la producción destinada al consumo interno continuará desarrollándose con normalidad, ya que la influenza aviar no se transmite por el consumo de carne de aves ni de huevos.
Preocupación en el sector
Esta nueva restricción genera mayor presión sobre el sector avícola, que atraviesa momentos críticos. Desde el sindicato de la carne advirtieron que, si no se normalizan las exportaciones, podrían producirse más de 450 despidos durante marzo y existen temores de cierre de plantas.