Este miércoles, la Selección Argentina femenina de básquet inició su camino en el hexagonal clasificatorio al Mundial de Alemania 2026 con una derrota por 91 a 65 frente a Australia. El conjunto dirigido por Gregorio Martínez pagó cara la diferencia de intensidad ante las campeonas de la Copa de Asia, quienes marcaron el ritmo del juego desde el salto inicial en territorio turco.
El dominio de las oceánicas
El desarrollo del partido mostró una paridad inicial que se desmoronó con el correr de los minutos. Australia impuso su jerarquía física y eficacia ofensiva con parciales de 26-21, 23-15, 17-15 y 25-14, asfixiando cualquier intento de reacción del combinado nacional. La rotación constante y el tiro exterior fueron las armas letales con las que el seleccionado oceánico sentenció la historia a su favor.
Mungo dio la cara por el equipo
En medio de una ofensiva que encontró severas dificultades para penetrar la defensa rival, la interna Julieta Mungo se alzó como la figura albiceleste. La jugadora completó una planilla sólida con 17 puntos, 2 rebotes y 2 asistencias, liderando el goleo de una Selección que necesita ajustar piezas de cara a lo que viene si quiere mantener vivas las esperanzas de clasificación.
Un camino con poco margen de error
El certamen que se desarrolla en Turquía es sumamente exigente, ya que otorga únicamente tres plazas para el Mundial de 2026. Tras este traspié en el debut, el equipo argentino está obligado a conseguir victorias en sus próximos compromisos para finalizar entre los tres mejores del hexagonal y asegurar su presencia en la cita mundialista de Alemania.