El gobierno de la Federación Rusa denunció formalmente los daños sufridos en su consulado en la ciudad de Isfahán, Irán, tras una explosión ocurrida en las inmediaciones de la sede. Según el comunicado oficial emitido por la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zakharova, el incidente no dejó víctimas mortales ni heridos de gravedad entre el personal diplomático, aunque el impacto material en el edificio fue de consideración.
Daños por la onda expansiva
El incidente tuvo lugar el pasado 8 de marzo, durante un ataque dirigido contra la oficina del gobernador de Isfahán, ubicada en las cercanías de la representación rusa. Zakharova detalló que la fuerza de la onda expansiva destruyó los ventanales de las oficinas y de los departamentos residenciales del consulado. Incluso, precisó que varios trabajadores fueron desplazados físicamente por la potencia del estallido, aunque afortunadamente resultaron ilesos.
Denuncia de violación al derecho internacional
Desde el Kremlin calificaron el suceso como una flagrante violación de las normas fundamentales que rigen la convivencia entre naciones. “Exigimos que todas las partes respeten estrictamente la inviolabilidad de las instalaciones diplomáticas y se abstengan de cualquier ataque contra la seguridad, la vida y la salud de su personal”, manifestó la funcionaria a través de los canales oficiales. Rusia remarcó que la protección de estas misiones es un deber ineludible bajo los tratados internacionales vigentes.
Llamado urgente a frenar la escalada
Ante este escenario de inestabilidad, el gobierno de Vladimir Putin instó a los actores involucrados en la región a detener la confrontación militar de manera inmediata. El pedido enfatiza la necesidad de retomar la vía de las negociaciones para evitar que incidentes de este tipo deriven en un conflicto de mayor escala. La preocupación internacional crece ante la repetición de hechos de inseguridad que ponen en riesgo a delegaciones extranjeras en territorio iraní.