Juan Román Riquelme confirmó que la institución recibió la aprobación técnica de Ferrosur para avanzar en las obras de infraestructura de La Bombonera. El proyecto contempla la construcción de columnas en sectores estratégicos donde circula el ferrocarril, por lo que ahora el club aguarda el permiso final de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) para iniciar los trabajos.
“Es la primera vez que siento que estamos cerca de poder cumplir el sueño de los bosteros, que es agrandar nuestra casa”, expresó el mandatario en una entrevista con el canal oficial del club. El ídolo xeneize destacó que la propuesta busca modernizar el estadio hasta convertirlo en una estructura de nivel europeo, pero manteniendo la ubicación histórica de la calle Brandsen.
Durante su intervención, el presidente descartó la implementación de capitales externos o la venta del nombre del estadio (naming). “Nuestro nombre no creo que se cambie jamás, La Bombonera es nuestra”, sentenció, marcando una clara diferencia con las políticas adoptadas por otros clubes de la Argentina en los últimos tiempos.
Críticas a la oposición y viabilidad técnica
Riquelme aprovechó la oportunidad para cuestionar los proyectos impulsados por la gestión anterior y otros sectores políticos. Según explicó el dirigente, planes como el "Esloveno" o el "360" son inviables debido a que las propiedades linderas fueron declaradas Patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires, lo que impide su demolición o modificación.
“Que no le mientan más al hincha. No se puede tocar una casa”, disparó el titular boquense, reafirmando que su gestión no contempla obligar a los vecinos a abandonar sus hogares. Asimismo, denunció la existencia de trabas administrativas que dificultan el crecimiento del club y la construcción de nuevos polideportivos para otras disciplinas.
Finalmente, el mandatario recordó el estado en que recibió las instalaciones al asumir su cargo: “Nos dieron un club abandonado y la Bombonera más linda la encontramos descuidada. No arreglaron ni la puerta principal”. Pese a las críticas, se mostró optimista sobre el futuro de las obras y el rol de los socios en la financiación del proyecto.