Suspendieron el Festival de Jesús María: el predio quedó inundado y la gente desconsolada
14/01/2026
El hecho generó enojo, frustración y reclamos entre el público, especialmente entre quienes viajaron desde distintas provincias y ya habían realizado gastos en entradas, traslados y alojamiento.
La suspensión de una de las jornadas del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María generó enojo, frustración y reclamos entre el público, especialmente entre quienes viajaron desde distintas provincias y ya habían realizado gastos en entradas, traslados y alojamiento. Sin embargo, con el correr de las horas se conoció un dato clave que explica la decisión: el predio quedó completamente inhabitable.
Las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales y medios locales son contundentes. El campo principal aparece totalmente cubierto de agua, con sectores anegados, barro profundo y accesos bloqueados. En varios puntos, directamente no se puede caminar, lo que vuelve imposible no solo el desarrollo de la jineteada, sino también cualquier actividad que implique circulación de personas o animales.
Desde la organización aclararon que no se trató únicamente de una lluvia pasajera, sino de condiciones climáticas adversas persistentes que afectaron de lleno la infraestructura del predio. En un comunicado oficial, señalaron:
“La seguridad de nuestro público y de todos los que forman parte del Festival es nuestra prioridad absoluta. Ante las condiciones climáticas adversas en la región, el Festival informa que la jornada de anoche, martes 13 de enero, queda suspendida”.
La fecha suspendida fue reprogramada para el lunes 19, aunque se confirmó que no habrá actividad de campo, justamente porque el estado del terreno no garantiza condiciones mínimas de seguridad. Esta decisión volvió a generar malestar entre algunos asistentes, que esperaban una reprogramación completa del espectáculo tradicional.
Mientras tanto, el predio continúa bajo evaluación y no se descarta que nuevas jornadas puedan verse afectadas si el clima no mejora. El Festival de Jesús María, uno de los eventos folklóricos más importantes del país, atraviesa así un escenario complejo donde el clima terminó imponiéndose sobre la tradición, dejando agua, barro y desilusión en lugar de guitarras, caballos y aplausos.