Giuffre, quien murió en abril de 2025 a los 41 años, fue una de las principales denunciantes de Jeffrey Epstein y de su socia Ghislaine Maxwell. El primero se suicidó en la cárcel en 2019 y la segunda cumple una condena de 20 años en EE.UU. por su participación en el tráfico y los abusos sexuales de Epstein.
También denunció por abusos sexuales a Andrés Mountbatten-Windsor (antiguo príncipe), acusación que este siempre ha negado rotundamente.
El octubre de 2025, el miembro de la familia real británica perdió su título de príncipe tras surgir nuevas revelaciones de sus vínculos con Epstein.
En unas memorias póstumas publicadas a principios de ese mes y tituladas Nobody's Girl ("La chica de nadie"), Giuffre reiteró las acusaciones de que, siendo adolescente, mantuvo relaciones sexuales en tres ocasiones con el expríncipe.
En esas memorias, la mujer también aseguró que había temido "morir como esclava sexual" de Epstein y su círculo.