Una propuesta inusual sacudió al mercado argentino en los últimos días: un productor rural decidió lanzar a la venta carne de burro, una alternativa que rápidamente generó polémica, pero también una inesperada respuesta del público.
El emprendimiento, denominado “Burros Patagónicos”, nació en la provincia de Chubut como una opción productiva frente a las dificultades que presenta la cría de ganado vacuno y ovino en algunas zonas.
En ese marco, los cortes llegaron a una carnicería de Trelew, donde comenzaron a venderse a un valor de 7.500 pesos el kilo. Lejos de pasar desapercibida, la iniciativa tuvo una aceptación inmediata.
Según explicó el productor Julio Cittadini, la demanda superó ampliamente las expectativas: “Pensaban que iban a tardar una semana en venderlos y se llevaron todo en un día”, aseguró.
En cuanto a las características del producto, sostuvo que “la carne es de muy buen sabor y calidad, comparable a la de vaca”, y detalló que presenta una coloración rojiza clara, a diferencia de otras carnes alternativas como la de guanaco o ciervo.
Además, indicó que el precio actual forma parte de una prueba piloto y que, una vez habilitada de manera definitiva, podría ajustarse, aunque aclaró que “nunca va a superar el 50% del valor de la carne vacuna”.
El productor también destacó su valor nutricional, al señalar que se trata de una carne magra y que en algunos países europeos es considerada un alimento especial por sus beneficios.
Pese a la polémica inicial, en la región aseguran que no existe una fuerte resistencia cultural, aunque reconocen que se trata de una opción poco habitual que todavía genera debate.