Obispos integrantes de las comisiones de Pastoral Social, Carcelaria y Cáritas de la Iglesia católica expresaron su rechazo al proyecto que propone bajar la edad de imputabilidad de los 16 a los 13 años.
A través de una carta abierta, los representantes eclesiásticos sostuvieron que la medida podría agravar la problemática juvenil y la calificaron como una iniciativa marcada por el oportunismo electoral.
En el comunicado, los obispos hicieron un llamado a que el Estado priorice políticas de educación y salud mental en lugar de recurrir al encarcelamiento de adolescentes.
Si bien reconocieron la necesidad de adaptar la legislación a los compromisos internacionales en materia de derechos de la niñez, advirtieron que el debate se da en un contexto político en el que se observa un uso del dolor social con fines mediáticos.
La Iglesia católica reafirmó así su posición a favor de enfoques que fomenten la prevención y la reinserción social de los jóvenes, en lugar de medidas punitivas que podrían generar mayores consecuencias negativas para los adolescentes.