El director técnico de Olímpico de La Banda, Martín Villagrán, realizó un balance de la temporada en diálogo con el programa El Deportivo de Radio LV11, donde reconoció que el equipo quedó en deuda por no haber clasificado a los playoffs, aunque valoró la entrega del plantel en un contexto marcado por múltiples inconvenientes.
“Es una pena no haber podido jugar playoffs, pero nos pasó de todo desde la pretemporada. Llegadas tardías, lesiones y un plantel que nunca estuvo completo”, explicó el entrenador, quien dividió el análisis en dos etapas: una primera parte irregular y una segunda mitad donde el equipo mostró una clara mejoría en el rendimiento.
En ese sentido, destacó que Olímpico logró triunfos importantes ante rivales de jerarquía y que el nivel del equipo creció con el correr de los partidos. “La segunda parte fue muy buena. Le ganamos a equipos importantes, pero arrastramos el mal inicio. Si la liga duraba unos partidos más, teníamos chances de meternos en playoffs”, aseguró.
Uno de los principales problemas que marcó Villagrán fue la falta de rotación debido a las constantes bajas. “Nunca tuvimos el plantel completo. Jugábamos con siete fichas mayores cuando el reglamento permite nueve. Eso se siente, sobre todo en el desgaste físico”, señaló.
El DT también valoró el compromiso de sus jugadores, muchos de los cuales debieron adaptarse a posiciones que no eran las habituales. “A varios los hice jugar en roles incómodos por necesidad. Hubo jugadores que siguieron en cancha incluso con lesiones. Eso habla del compromiso del grupo”, remarcó.
De cara al futuro, Villagrán dejó abierta la posibilidad de continuar en el club, aunque aclaró que dependerá de la planificación institucional. “La idea de la dirigencia es darle continuidad al proyecto. A mí me gustaría seguir, pero primero el club tiene que ordenar lo económico y definir el presupuesto”, indicó.
Además, consideró clave mantener una base de jugadores para la próxima temporada. “Cuando no tenés un presupuesto alto, la mejor forma de competir es sostener una base y no empezar de cero cada año. Eso te permite crecer como equipo”, explicó.
Por último, el entrenador destacó su experiencia en la provincia y el vínculo con la gente. “Santiago es un lugar hermoso, la calidez de la gente es impresionante. Nos hicieron sentir como en casa”, concluyó.