Lo anunció el ministro Caputo. El objetivo es reducir los subsidios y cubrir el costo real de la energía. Además, cambia el esquema de ayuda y miles de familias de clase media perderán el beneficio.
El ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó una noticia difícil para la economía doméstica: las tarifas de los servicios públicos, específicamente electricidad y gas, aumentarán todos los meses a un ritmo superior al de la inflación. La medida busca recomponer los costos del sistema y reducir el déficit, aunque el Gobierno promete que no habrá "saltos bruscos" gracias a un esquema de aplanamiento.
En declaraciones radiales, el titular del Palacio de Hacienda fue explícito: como ya hubo una fuerte recomposición previa, los ajustes mensuales serán “un poquito” mayores que el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El argumento oficial es que este sendero permite reducir la volatilidad de las facturas entre verano e invierno, dando mayor previsibilidad a los hogares.
Febrero con aumentos fuertes
La Secretaría de Energía ya puso en marcha este plan con las subas de febrero. En el caso del gas, se anunció un incremento promedio nacional del 16,86%. Para la electricidad, la suba promedio en el AMBA es del 3,59%, aunque sirve de referencia para el resto del país.
La urgencia del Gobierno radica en que la cobertura de costos sigue incompleta: hoy los usuarios residenciales pagan el 61% del costo real del gas y el 76% de la energía eléctrica. En transporte, la cifra es aún más baja, cubriendo apenas el 32%.
Nuevo esquema de subsidios: quiénes se quedan afuera
El otro gran golpe es la implementación del Subsidio Energético Focalizado (SEF), que elimina la segmentación anterior (altos, medios y bajos) y deja solo dos categorías: con subsidio y sin subsidio.
El dato clave es que se endurecen los requisitos: el umbral de ingresos para acceder a la ayuda baja de 3,5 a 3 Canastas Básicas Totales. Esto significa que gran parte de los hogares de ingresos medios perderán la bonificación. El Gobierno estima que afectará a 140.000 familias, aunque la fundación FIEL calcula que el impacto real será sobre 500.000 usuarios de luz y 300.000 de gas.
Polémica por el IPC
El anuncio se da en un contexto sensible, tras la decisión del Gobierno de postergar el lanzamiento del nuevo índice de inflación del INDEC. Caputo defendió la medida para evitar "suspicacias políticas" sobre una baja artificial de los números. Sin embargo, economistas advierten que, paradójicamente, el nuevo índice (que da más peso a los servicios) habría reflejado con mayor crudeza este impacto tarifario en el bolsillo de la gente.