El nuevo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona inició el pasado 14 de abril en los tribunales argentinos, con siete integrantes del equipo de salud imputados por homicidio simple con dolo eventual. El proceso legal se reanudó tras la anulación de la primera instancia debido a un escándalo vinculado a la magistrada interviniente. Durante la jornada de ayer, Gianinna Maradona prestó declaración testimonial, apuntando directamente contra el accionar del círculo médico liderado por Leopoldo Luque.
La fiscalía sostiene que existió un abandono de persona y que la internación domiciliaria en la que se encontraba el astro futbolístico era totalmente incompatible con su cuadro clínico. Un panel médico realizado en 2021 ya había determinado que la atención brindada fue inadecuada, dejando al paciente sin la asistencia correcta durante sus últimas horas de vida.
Negligencia y manipulación en el entorno
En la audiencia se reprodujeron diversos audios que reflejan el clima de tensión y desatención que rodeaba a Maradona en noviembre de 2020. Las pruebas sugieren que el paciente fue administrado bajo una lógica donde el personaje público prevalecía sobre la integridad del hombre.
"Hubo manipulación y una confianza depositada en profesionales que no respondieron", manifestó Gianinna Maradona ante el tribunal, visiblemente afectada por la exposición de los detalles de la agonía de su padre. La querella refuerza la idea de que los protocolos médicos fueron sistemáticamente rotos durante la recuperación de la cirugía por el hematoma subdural.
El debate entre el abandono y lo inevitable
Por su parte, la defensa de los imputados argumenta que el deceso era un desenlace inevitable dada la acumulación de patologías crónicas y el deterioro físico del ex futbolista. Sin embargo, la acusación se centra en que, a pesar de ser un paciente complejo, no se cumplió con el deber básico de cuidado.