La edición 2026 del MWC confirmó que la telefonía móvil ha entrado en una meseta de hardware que solo la Inteligencia Artificial (IA) logra romper. Durante el evento, las grandes marcas no solo presentaron mejores cámaras o procesadores, sino ecosistemas completos que aprenden del usuario. Sin embargo, más allá de la utilidad, la feria también fue el escenario de dispositivos que rozan lo bizarro y de algunas decepciones tecnológicas que no logran despegar a pesar del paso de los años.
Lo más destacado: IA generativa y pantallas enrollables
En el podio de lo mejor se ubicaron los smartphones con IA integrada en el chip, capaces de traducir idiomas en tiempo real sin conexión y editar videos complejos con comandos de voz. Asimismo, los conceptos de pantallas enrollables se robaron las miradas; a diferencia de los plegables actuales, estos paneles se deslizan para ampliar el tamaño del equipo, eliminando el pliegue central. La fluidez de estas interfaces marca el inicio de una nueva era en el diseño industrial de dispositivos móviles.
El lado curioso y las decepciones del congreso
En el apartado de lo más curioso, se presentaron desde anillos inteligentes con autonomía de un mes hasta dispositivos de salud que analizan el sudor para detectar niveles de estrés. Por otro lado, "lo peor" estuvo marcado por la persistencia de gafas de realidad aumentada que siguen siendo voluminosas y poco prácticas para el uso diario. Además, se criticó la falta de avances reales en la tecnología de baterías, que continúa siendo el cuello de botella para la ambiciosa potencia de procesamiento presentada en el congreso.