Irán confirmó este viernes la muerte de Ali Mohammad Naeini, vocero de la Guardia Revolucionaria, en medio de la intensificación de los ataques que golpean distintos puntos del país. La información fue difundida por la televisión estatal iraní y luego replicada por medios internacionales.
Naeini se desempeñaba además como adjunto del área de relaciones públicas de la Guardia Revolucionaria, una de las estructuras militares y políticas más influyentes del régimen iraní. Su fallecimiento se produjo tras un nuevo bombardeo atribuido a la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel, en un contexto de máxima tensión regional.
La muerte del portavoz se conoció horas después de que el propio funcionario sostuviera públicamente que Teherán seguía produciendo misiles pese a los ataques y que la guerra continuaría. Esa declaración fue citada por medios estatales iraníes antes de confirmarse su fallecimiento.
El anuncio oficial volvió a encender las alarmas sobre la profundidad de la crisis en Medio Oriente, donde la sucesión de ofensivas, represalias y ataques sobre infraestructuras estratégicas ha agravado la situación humanitaria y la preocupación internacional. En paralelo, agencias internacionales reportaron nuevas víctimas, daños en distintos puntos de la región y una creciente inestabilidad energética.
La baja de Naeini se suma a la de otros altos dirigentes iraníes reportadas en los últimos días, en una secuencia que refleja el fuerte impacto de la ofensiva sobre la estructura de mando del país.