El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, aseguró que Teherán “exigirá un alto precio” por los recientes ataques atribuidos a Israel contra infraestructura estratégica del país, que incluyó fábricas de acero, una central eléctrica y sitios nucleares civiles.
A través de un mensaje en redes sociales, el funcionario denunció que los bombardeos impactaron en dos de las mayores plantas siderúrgicas iraníes y otras instalaciones clave, y sostuvo que Israel habría actuado en coordinación con Estados Unidos.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria de Irán lanzó una advertencia directa a trabajadores de industrias con vínculos estadounidenses o aliados de Israel, instándolos a abandonar sus puestos ante posibles represalias.