Independiente golpeó en el momento justo y se quedó con un triunfo agónico ante Central Córdoba por 1 a 0 en el estadio Libertadores de América. El gol del paraguayo Gabriel Ávalos llegó a los 44 minutos del segundo tiempo, Marcone estiró la ventaja sobre el final y condenó a un Ferroviario que había hecho méritos para llevarse al menos un punto.
El equipo de Lucas Pusineri planteó un partido inteligente. Con una línea defensiva sólida y mucho sacrificio, logró neutralizar los ataques locales durante gran parte del encuentro. Alejandro Maciel y Facundo Mansilla fueron figuras en la última línea, rechazando cada pelota que caía en el área.
Resistencia hasta el final
El segundo tiempo fue un monólogo del Rojo, que volcó toda su ofensiva sobre el arco de Alan Aguerre. El arquero respondió en varias ocasiones y la defensa santiagueña se multiplicaba para despejar centros y remates. Los cambios de Pusineri buscaron refrescar el equipo y mantener el cero.
Sin embargo, cuando todo parecía encaminado al empate, llegó la jugada fatal. Un centro de Santiago Arias encontró a Ávalos solo en el área, y el delantero paraguayo no perdonó de cabeza. Luego Iván Marcone estiró la ventaja con un gran remate. Fueron los únicos errores de una tarde casi perfecta para la visita.
Un punto que se escapó
Con esta derrota, Central Córdoba suma su cuarta caída en el torneo y sigue sin encontrar regularidad. El equipo mostró una cara combativa, pero la falta de peso ofensivo le impide traducir en puntos el esfuerzo defensivo.
Del otro lado, Independiente celebra un triunfo que lo mantiene en la pelea, aunque las formas dejaron más dudas que certezas.