En una entrevista íntima y sin filtro, Fede Bal (36) abrió las puertas de su vida privada y sorprendió con declaraciones sobre su noviazgo con Evelyn Botto, su economía personal y sus ganas de convertirse en padre. Lejos de los escándalos del pasado, el actor se mostró en una etapa de madurez, aunque fiel a su estilo polémico y sincero.
La propuesta de Evelyn y el "Excel" del amor
Uno de los puntos más fuertes de la charla fue su actual relación. Fede confesó que está "perdidamente enamorado" y reveló que fue Evelyn quien le planteó tener una pareja abierta.
"Ella fue la primera que me habló de una relación abierta. Me dijo: 'Vos sacás el tema de la infidelidad y sos un novio genial'", contó Bal. Según explicó, su novia encontró una solución inteligente para evitar el conflicto que siempre destruyó sus relaciones anteriores: la seducción constante.
Sin embargo, el actor admitió que la teoría es más fácil que la práctica: "Yo pensé que iba a ser re fácil y es re difícil. En teoría hay que abrir un Excel. ¿Qué sí y qué no? ¿Cuándo, cómo y dónde? Todo se puede hablar". Curiosamente, confesó que tanta libertad tuvo un efecto inverso: "Hoy estamos re monogámicos. Cuanto más le das libertad a un tipo 'infiel', más lo tenés como un perrito al lado".
"Me cuesta llegar a fin de mes"
Otro título que dejó la entrevista fue su manejo del dinero. A pesar de trabajar en televisión, teatro y streaming, Fede aseguró que no le sobra nada y que vive al día por una razón particular: sus "gastos descontrolados".
"Me cuesta muchas veces llegar a fin de mes. Me compro cosas que después no puedo pagar porque la vida la quiero disfrutar ahora", disparó. ¿En qué gasta? En juguetes. Se declaró fanático de los Legos y admitió que gasta fortunas en sus colecciones.
Esta filosofía de vida, explicó, nació tras superar el cáncer hace seis años: "Ya no quiero más estar entre los personajes del año ni tener miles de likes. La vida se reduce a comer rico y dormir abrazado a la mujer que te gusta".
El deseo de ser papá
A los 36 años, el hijo de Carmen Barbieri siente que es momento de dar un paso más. "No me puedo privar de tener un niño que corra por acá, todo pecoso. Llevarlo a comer un choripán a la cancha de River", se ilusionó.
Sobre la madre de ese futuro hijo, no dudó: "Ojalá sea con Evelyn. Siento que puede ser la compañera que necesité toda esta vida".
Para cerrar, habló de su vínculo inquebrantable con su madre, Carmen Barbieri: "No trabajo por la plata, lo hago para que mi vieja esté contenta. Me chupa un huevo si me dicen 'Eh, Edipo'. La amo con locura".