El sector de la yerba mate atraviesa un momento de expansión internacional sin precedentes según los últimos datos oficiales del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Durante el primer mes del año, los embarques hacia el exterior mostraron una suba del 46% interanual, marcando una tendencia de recuperación y crecimiento que beneficia directamente a las provincias productoras. Este repunte en las ventas externas no solo fortalece la balanza comercial, sino que también posiciona a la infusión insignia de los argentinos en góndolas cada vez más competitivas de Europa y Medio Oriente.
Destinos estratégicos y consolidación del mercado
El análisis pormenorizado de las estadísticas revela que países como Siria y Chile se mantienen como los principales compradores, mientras que nuevos nichos en la Unión Europea comienzan a demandar variedades premium y orgánicas. El sector ha logrado adaptarse a las exigencias internacionales, cumpliendo con estándares de calidad que permiten competir con otros sustitutos. "Estamos viendo el resultado de años de promoción y de un esfuerzo conjunto por tecnificar la cosecha", destacaron referentes de la industria yerbatera tras conocerse el balance de enero.
Impacto en el consumo interno y proyecciones
Pese al salto exponencial en las exportaciones, el abastecimiento para el mercado local —donde el consumo es sagrado para las familias en Santiago del Estero y todo el país— se mantiene estable. Las proyecciones para el resto del año son optimistas, siempre y cuando las condiciones climáticas acompañen el desarrollo de los cultivos en la zona núcleo. La meta para el cierre del primer semestre es mantener este ritmo de crecimiento de dos dígitos, consolidando a la yerba mate como uno de los productos de mayor dinamismo dentro del esquema de exportaciones de valor agregado.