El gobierno de Estados Unidos aseguró este viernes que el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, se encuentra herido y probablemente desfigurado como consecuencia de la ofensiva militar en la región. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, brindó una conferencia de prensa desde el Pentágono donde puso en duda la capacidad física del dirigente para conducir el país tras los bombardeos del pasado 28 de febrero.
Las sospechas de Washington se fundan en la reciente aparición pública de Jameneí, la cual consistió únicamente en un mensaje de texto sin registros de audio ni imágenes actuales. “Irán tiene cámaras y grabadoras ¿por qué emite un comunicado escrito? Creo que sabemos por qué”, disparó Hegseth, sugiriendo que el líder intenta ocultar las secuelas físicas de los ataques lanzados por las fuerzas estadounidenses e israelíes.
Desde el Pentágono remarcaron que el nuevo conductor iraní atraviesa un estado de "miedo" tras la pérdida de gran parte de su núcleo familiar en las recientes acciones militares. Asimismo, la administración de Estados Unidos cuestionó su legitimidad política, recordando la represión que terminó con la vida de decenas de miles de manifestantes durante las protestas del año pasado en territorio persa.
Amenazas y cierre del estrecho de Ormuz
Pese a las especulaciones sobre su integridad física, el primer mensaje de Mojtaba Jameneí como máxima autoridad mantuvo un tono beligerante. El comunicado, leído por una presentadora en la televisión estatal bajo una fotografía oficial, exigió el cierre inmediato del estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el comercio petrolero mundial.
En el texto, el líder iraní prometió que la “sangre de los mártires será vengada” y lanzó amenazas directas contra las bases militares de Estados Unidos distribuidas en Medio Oriente. Esta escalada retórica ocurre en un contexto de máxima tensión global, donde el silencio visual del mandatario alimenta las teorías sobre el éxito de la incursión militar aliada.
Por ahora, la República Islámica no ha difundido pruebas de vida que desmientan las afirmaciones de Hegseth, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el posible bloqueo de las rutas marítimas en la región.