Una investigación federal evitó una tragedia de proporciones. La justicia de Gualeguaychú desarticuló un plan orquestado por el jefe narco Leonardo Airaldi, oriundo de Diamante, para asesinar en Uruguay al juez federal de Paraná, Leandro Ríos, y al fiscal federal José Ignacio Candioti.
Según la información que trascendió, Airaldi habría pagado U$S40.000 a un sicario uruguayo para concretar los ataques durante las vacaciones que los magistrados supuestamente iban a pasar en el país vecino. Sin embargo, ninguno de los dos había viajado ni tenía previsto hacerlo.
La punta del iceberg
El dato que permitió desbaratar el plan surgió del testimonio de un recluso ligado al narcotráfico, que aportó la información ante la justicia federal. Según su relato, Airaldi buscaba venganza contra Ríos y Candioti por la causa que lo llevará a juicio en los próximos días.
"El juez Ríos le había inventado una causa" y "Candioti tiene todo arreglado para que le dé 15 años de condena en un juicio que empieza el martes" , habría manifestado el testigo, en referencia a la percepción del narco sobre la investigación en su contra.
Allanamiento y desarticulación
El fiscal federal de Gualeguaychú, Pedro Rebollo, tomó declaración al testigo y requirió al juez federal Hernán Viri una orden de allanamiento que se cumplió el viernes por la tarde. El operativo permitió desbaratar el plan antes de que pudiera ejecutarse.
Un narco con varios frentes abiertos
La investigación sobre Airaldi se extiende desde hace varios años y lo compromete no solo con la justicia de Entre Ríos, sino también con la de Rosario, donde enfrenta otro expediente de mayor gravedad que el que se tramita en Paraná.
Seguimiento de alto nivel
El presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, sigue de cerca el caso, que conmociona a la provincia y al país. Según trascendió, se comunicó personalmente con Ríos y Candioti y mantiene contacto permanente con las fuerzas federales para garantizar la seguridad de ambos funcionarios.