La presencia de Cristina Kirchner en los tribunales de Retiro rompió con la dinámica habitual de las audiencias virtuales que marcaron gran parte del proceso. Pasadas las 10 de la mañana, la expresidenta tomó la palabra ante los jueces y, con un discurso de fuerte tono político, aseguró que el sistema judicial argentino atraviesa una degradación institucional sin precedentes en este 2026.
"Estamos inmersos en prácticas mafiosas por parte de jueces y fiscales", sentenció la exjefa de Estado frente a los integrantes del Tribunal. Según su postura, el expediente de la causa carece de validez jurídica y fue construido sobre la base de testimonios coaccionados y pruebas manipuladas con el único fin de proscribirla de la escena política nacional.
Críticas al "Lawfare" y al sistema de justicia
Durante su declaración, que se extendió por más de una hora, Kirchner insistió en que el juicio es una "puesta en escena" para distraer a la opinión pública de los problemas económicos actuales. Asimismo, cuestionó la imparcialidad del tribunal y el rol de la fiscalía, afirmando que el proceso es el punto máximo de una estrategia de "lawfare" coordinada entre sectores judiciales y mediáticos.
El contexto del juicio
El juicio oral, que investiga presuntos hechos de corrupción en la obra pública y el manejo de fondos durante su gestión, entra ahora en una etapa clave con las declaraciones de los principales imputados. La estrategia de la defensa de la expresidenta apunta a la nulidad de las actuaciones, argumentando que se violaron garantías constitucionales básicas durante la etapa de instrucción.
Repercusiones en las afueras
Mientras la exmandataria declaraba puertas adentro, un grupo de militantes se congregó en las inmediaciones de Comodoro Py para manifestar su apoyo. El operativo de seguridad, que incluyó vallas y un amplio despliegue de fuerzas federales, se mantuvo sin incidentes mayores, aunque el tránsito en la zona de Retiro se vio seriamente afectado durante toda la mañana.