Una grave situación que casi termina en tragedia ocurrió pasadas las 20 horas de este pasado martes en un domicilio del barrio Obrero, de la ciudad de Añatuya. Un hombre fue internado de urgencia y luchaba por su vida.
Una joven alertó a policías que acudieron en cuestión de minutos a su domicilio. Allí les contó que necesitaba asistencia urgente para su hermano, de 36 años, quien había atentado contra su vida ingiriendo 30 pastillas de clonazepam, además de hacerse cortes en la muñeca derecha.
Se requirió la presencia de la ambulancia municipal, que trasladó a la víctima —en compañía de un hermano— hacia el hospital zonal, donde intentaban estabilizarlo.