Los precios de los combustibles en la Argentina registraron una suba promedio del 9% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente. Según un relevamiento de la consultora Eco Go, la evolución de los valores en los surtidores alcanzó el 8,7% entre el 26 de febrero y el 16 de marzo, reflejando el impacto local de un petróleo internacional que se mantiene firme por encima de los US$ 100 por barril.
El precio del crudo saltó más del 40% desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán. Este indicador es determinante para la economía doméstica, ya que el valor internacional del petróleo representa entre un 35% y un 40% del precio final que abonan los consumidores. La situación genera una fuerte expectativa sobre el dato de inflación de marzo, que el Indec difundirá a mediados de abril.
Señales de alivio en el mercado global
A pesar de la tensión, este lunes el barril reportó una leve baja tras el anuncio de la Agencia Internacional de la Energía, que se mostró dispuesta a liberar más reservas de crudo si fuera necesario. Asimismo, el cruce de un petrolero paquistaní por el estrecho de Ormuz con sus sistemas encendidos sugiere posibles negociaciones para un paso seguro, lo que trajo algo de calma a los mercados.
En el plano interno, las petroleras locales mantienen un perfil bajo respecto a la comunicación de nuevos incrementos. Cabe destacar que el Gobierno desactivó recientemente la obligación de reportar los valores de manera diaria, lo que modifica la visibilidad de los ajustes para los usuarios de todo el país.
El esquema de subas de YPF
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, aseguró días atrás que la petrolera estatal no prevé aplicar aumentos bruscos, sino que cualquier traslado será gradual. "Tenemos que ir trasladando, pero de manera honesta y lógica", explicó el directivo, enfatizando que se analizará la afectación real y el valor a futuro del mercado energético.
La suba internacional presenta un escenario dual: mientras presiona el bolsillo de los argentinos, ofrece una oportunidad para las compañías locales con capacidad de exportar. No obstante, el principal foco de atención sigue puesto en el efecto multiplicador que el combustible tiene sobre el resto de los precios de la economía nacional.