La histórica sede de la Confederación General del Trabajo (CGT) en Azopardo será el epicentro este viernes de una decisión crucial que definirá la estrategia del sindicalismo ante el avance de la reforma laboral en el Senado. El Consejo Directivo de la central obrera se reúne a las 11 horas con la urgente misión de resolver si convoca a un paro nacional o a una movilización masiva el día del debate en el recinto.
El contexto: la presión de la agenda legislativa
La convocatoria responde a la inminencia del tratamiento del proyecto de reforma laboral en la Cámara Alta. La central obrera se encuentra ante un dilema estratégico que divide aguas en su conducción y que refleja dos visiones distintas sobre cómo enfrentar al gobierno en este momento político decisivo.
La fractura interna: diálogo versus confrontación
La discusión expone una clara fractura al interior de la cúpula gremial.
- El sector dialoguista: Liderado por figuras como Héctor Daer (Sanidad) y Gerardo Martínez (UOCRA), este ala ha priorizado en las últimas semanas el cabildeo político. Su estrategia se centró en tejer redes con gobernadores y senadores, buscando introducir modificaciones técnicas al proyecto que atenúen su impacto sobre los derechos colectivos. Apuestan más a la negociación en los pasillos del Congreso que a la confrontación directa en las calles.
- El ala combativa: Liderada por Pablo Moyano (Camioneros) y respaldada por gremios del transporte y las dos CTA, este sector reclama un cese de actividades inmediato. Para ellos, la vía parlamentaria es insuficiente frente a lo que consideran un "avance irreversible sobre las conquistas históricas" de los trabajadores. Exigen una medida de fuerza contundente que ejerza presión directa sobre el poder político.
La decisión que marcará el pulso político
La resolución que surja de la reunión de este viernes no solo definirá el plan de lucha sindical, sino que marcará el tono de la pulseada política por las semanas venideras.