La gestión del esfuerzo físico se volvió el eje central en el predio de Ezeiza. Tras el desgaste del debut copero, Úbeda decidió resguardar a sus principales figuras, otorgándole la responsabilidad de defender la localía a un equipo alternativo pero de amplia jerarquía. El retorno de Marchesín bajo los tres palos aporta la cuota de seguridad necesaria para una última línea que estará conformada por Barinaga, Figal, Pellegrino y Braida, repitiendo la fórmula defensiva que el DT ya probó con éxito en suelo cordobés.
La sorpresa del juvenil y la experiencia en el medio
En la zona de volantes, el cuerpo técnico sorprendió con la inclusión de Camilo Rey Domenech. El juvenil hará su aparición junto a Tomás Belmonte —quien ocupará el lugar del suspendido Leandro Paredes— y al internacional Ánder Herrera. Esta apuesta busca darle dinámica al mediocampo y, al mismo tiempo, permitir que piezas claves como Kevin Zenón lleguen con total descanso a los compromisos de máxima exigencia frente al Barcelona de Ecuador y el conjunto millonario.
Un ataque renovado con el debut de Velasco
La faz ofensiva del equipo también presenta atractivos para el hincha. Alan Velasco tendrá su estreno formal en la función de enganche, dándole el primer respiro al juvenil Tomás Aranda tras una seguidilla de partidos extenuante. La delantera se completará con la dupla integrada por Ángel Romero y Milton Giménez, dos futbolistas que buscan recuperar ritmo de competencia tras superar sendas lesiones. Con este esquema, Boca intentará sumar de a tres en el Torneo Apertura sin arriesgar la integridad física de sus habituales titulares.