Lo que prometía ser una tarde tranquila de pesca entre un padre de 45 años y su hijo de 7, terminó en un operativo de emergencia frente al Estadio Provincial de Hóckey, en la costanera Diego Armando Maradona. Mientras ambos se encontraban a escasos centímetros de la orilla, fueron sorprendidos por un feroz ataque de avispas que habían anidado debajo de la vegetación que pisaban. La situación escaló rápidamente en preocupación debido a que el pequeño es alérgico a las picaduras, lo que activó una respuesta inmediata del cuerpo de Guardavidas que patrullaba la zona en cuatriciclo.
El mayor de los damnificados relató que los socorristas llegaron en cuestión de segundos tras advertir los movimientos desesperados de la familia. Mientras una parte del equipo brindaba los primeros auxilios, otros efectivos se encargaron de localizar el foco de la agresión. La peligrosidad de los insectos quedó de manifiesto cuando incluso el jefe del operativo y varios guardavidas resultaron picados durante las tareas de reconocimiento. Para controlar la situación y proteger al resto de los vecinos que circulaban por la concurrida playa, el personal debió utilizar fuego para espantar a los insectos y procedió a encintar el área con fajas de "Peligro" para restringir el acceso.
Casi en simultáneo con el auxilio primario, una ambulancia arribó al lugar para controlar los valores vitales de ambos pacientes. A pesar del riesgo que representaba la condición alérgica del menor, su organismo respondió favorablemente tras los minutos de observación inicial, por lo que no fue necesario el traslado al Hospital Independencia. El damnificado destacó la preparación y el profesionalismo de los Guardavidas, subrayando que su rápida intervención fue fundamental para contener el pánico y garantizar que el incidente no pasara a mayores, permitiendo que tanto él como su hijo pudieran retirarse a su hogar sin complicaciones médicas graves.