La intendenta de la Capital, Norma Fuentes, encabezó este viernes una jornada de supervisión en la zona de la Costanera para evaluar el impacto de la crecida del río Dulce. Acompañada por equipos técnicos y autoridades del Gobierno provincial, la mandataria monitoreó el avance del caudal y el estado de las defensas tras los recientes desembalses del dique Río Hondo.
El operativo incluye trabajos de bombeo permanente en el sector de la calle Alsina e intervenciones en la zona del DPS. Asimismo, se establecieron restricciones de circulación en el área de Bajo Puente junto a la Policía de la provincia para evitar riesgos ante el ingreso de agua, que impacta primero en el dique Los Quiroga antes de llegar a la ciudad.
Medidas de contención y seguridad
La jefa comunal destacó el despliegue del personal municipal, que trabaja en la colocación de bolsas de contención para reducir la velocidad del agua en zonas vulnerables. “Estamos atentos a cada sector de la Costanera”, afirmó la ingeniera, remarcando que se mantiene una comunicación constante con el Ministerio de Obras Públicas para atender los frentes críticos.
Debido a que la situación es dinámica, se solicitó a los vecinos evitar acercarse a la ribera y respetar las cintas de seguridad colocadas por los brigadistas. Las autoridades locales enfatizaron que estas señales responden a medidas estrictas de prevención para salvaguardar la integridad física de las familias santiagueñas que circulan por el paseo.
Vigilancia ante nuevos pronósticos
El municipio mantiene la alerta ante la posibilidad de nuevas precipitaciones en la región durante las próximas horas, lo que podría alterar el comportamiento del río. “Lo que pedimos es que la gente sea cuidadosa y respete las indicaciones de Defensa Civil”, señaló Fuentes, quien instó a la población a utilizar únicamente los canales oficiales de información.
El trabajo articulado con el Comité de Emergencia continuará de manera ininterrumpida mientras persistan los valores altos de escurrimiento. Los equipos operativos permanecen en territorio realizando mediciones constantes para anticipar cualquier desborde que pueda afectar a los barrios periféricos y al corredor vial de la zona norte y sur.