El entrenador de la selección de España, Luis de la Fuente, admitió que el principal objetivo es disputar el partido frente a la Argentina, pero advirtió que el contexto regional en Medio Oriente podría obligar a un cambio de sede. Las declaraciones, realizadas en Radio Nacional, encendieron las alarmas de una organización que ya tenía todo listo para un evento de escala mundial el próximo 27 de marzo.
Crisis en Doha y el estadio Lusail
El encuentro estaba programado en el imponente estadio Lusail de Doha, con la totalidad de las 89 mil entradas agotadas. Sin embargo, la escalada de tensión bélica y la suspensión de torneos internos por parte de la Federación de Fútbol de Qatar pusieron en jaque la realización del duelo. "La idea es buscar otra sede si no se normaliza el conflicto", señaló tajante el estratega español.
Prioridad: la seguridad de los planteles
De la Fuente fue claro al explicar que, mientras no existan garantías plenas de seguridad en territorio qatarí, la opción más viable será trasladar la gran final a una ciudad alternativa. "Lo primero es que se detenga el conflicto, pero si no se puede jugar allí, buscaremos otra sede", reiteró el DT, dejando en claro que la integridad de los protagonistas es innegociable.
Negociaciones a contrarreloj
Actualmente, las autoridades de la AFA y la RFEF trabajan de manera conjunta para evitar la postergación o cancelación del espectáculo. Se evalúan diferentes ciudades que puedan albergar a dos de las selecciones más convocantes del planeta, buscando no defraudar la expectativa global que genera el choque entre los campeones del mundo y los campeones de Europa.