La situación más crítica se vivió en un colegio de la capital bonaerense, donde un mensaje escrito en una pared desató el pánico entre padres y alumnos. De inmediato, las autoridades educativas dieron intervención a la Policía y se dispuso un refuerzo de seguridad en los accesos. "Estamos ante una situación de mucha angustia. Se activaron los protocolos correspondientes. Los mensajes circulan también por grupos de WhatsApp", informaron fuentes de la investigación.
El caso en la provincia de Córdoba
Simultáneamente, en un instituto secundario de Córdoba, aparecieron publicaciones similares en perfiles anónimos de Instagram. La amenaza detallaba un ataque inminente, lo que provocó un ausentismo casi total durante la jornada. "No es la primera vez que ocurre, pero no podemos ignorarlo. La seguridad de los chicos es la prioridad absoluta. Estamos trabajando con especialistas en ciberdelito", señalaron desde el Ministerio de Educación cordobés.
Protocolos y evacuaciones preventivas
En ambos casos, las fuerzas de seguridad realizaron inspecciones exhaustivas en los edificios escolares para descartar la presencia de elementos peligrosos. Aunque no se hallaron armas ni explosivos, el impacto psicológico en los estudiantes ha sido profundo. "Las clases no se suspendieron oficialmente, pero la mayoría de los padres decidió no enviar a sus hijos. Se debe investigar el origen de estas amenazas para llevar tranquilidad", destacaron respecto a la seguridad ciudadana.
Investigación sobre el origen de los mensajes
Los peritos informáticos analizan las cuentas desde donde se viralizaron las amenazas para determinar si se trata de una broma de mal gusto o de un plan real. Se advirtió que los responsables, aunque sean menores, podrían enfrentar causas judiciales por intimidación pública. "La ley es clara respecto a las falsas amenazas. Esto genera un despliegue de recursos innecesario.