La comunidad universitaria atraviesa días de máxima tensión. El plenario organizado por la Conadu definió acciones directas ante lo que consideran una falta total de voluntad política por parte del Ejecutivo Nacional para resolver el conflicto salarial. Según explicó Comán, la deuda acumulada con los docentes universitarios y preuniversitarios desde 2023 a la fecha representa una caída cercana al 50% del poder adquisitivo.
Un sector bajo la línea de la pobreza
El dirigente gremial fue contundente al describir la realidad que viven los profesionales de la educación superior en este 2026: "El docente universitario es quien menos cobra en la pirámide salarial de la administración pública y hoy nos encontramos bajo la línea de la pobreza". A la cuestión salarial se suma la inestabilidad laboral, ya que el sistema exige revalidar la formación académica cada siete años para garantizar la continuidad en el cargo.
Esta precariedad económica ha impactado de lleno en la calidad educativa. Entre el 75% y el 80% de los docentes nacionales poseen dedicaciones simples o semiexclusivas, lo que obliga a la mayoría a buscar otros empleos, restando tiempo a la investigación y la gestión institucional.
"Diálogo de sordos" con el Gobierno
Sobre la relación con la gestión de Javier Milei, Comán denunció que la Nación insiste en otorgar aumentos de manera unilateral sin pasar por una paritaria real. "Se ha transformado en un diálogo de sordos, porque la Nación termina dando el aumento que quiere según su parecer", señaló el titular de Adunse.
Aunque el sector no desestima un incremento atado a la inflación actual del 2,9%, la exigencia primordial es la recuperación de lo perdido. "Primero tienen que devolvernos lo que nos quitaron; tenemos que recuperar ese 45 o 50 por ciento previo a 2023", sentenció el dirigente.
El fantasma de la carpa blanca
Haciendo un paralelismo histórico, Comán recordó las luchas docentes durante la década del 90 y la emblemática "Carpa Blanca". Aseguró que el reclamo actual no tiene banderas políticas: "No estamos a favor o en contra de ningún gobierno, pero sí reclamamos lo que por derecho nos corresponde".
De no haber una convocatoria oficial para saldar la deuda en cuotas actualizadas por inflación, la próxima semana las universidades de todo el país podrían quedar paralizadas de forma definitiva.