En un discurso cargado de definiciones políticas, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sacudió este sábado la Conferencia de Seguridad de Múnich al poner fecha y condiciones para renovar su mandato. Ante las constantes presiones del gobierno de Donald Trump, el mandatario ucraniano afirmó que la única barrera para los comicios es la guerra misma.
Zelenski, cuyo mandato original de cinco años concluyó en 2024 pero fue extendido por la ley marcial, fue tajante ante la consulta sobre su legitimidad democrática: "El presidente Trump puede hacerlo: presionar a Putin para un alto el fuego. Dennos dos meses de tregua y nuestro Parlamento cambiará la ley para ir a elecciones de inmediato. Eso es todo".
Con esta declaración, el líder ucraniano traslada la responsabilidad de la logística democrática a la mediación de Washington, exigiendo garantías de seguridad para que la población pueda acudir a las urnas sin la amenaza de los misiles rusos.
Rechazo a ceder territorio
Zelenski aprovechó el foro internacional para trazar un paralelismo histórico con la Segunda Guerra Mundial. Rechazó de plano la exigencia del Kremlin de ceder la región del Donbás (Donetsk y Lugansk) a cambio de la paz, en un mensaje dirigido tanto a Rusia como a los aliados que eventualmente podrían presionar por una solución negociada que implique concesiones territoriales.
El discurso del presidente ucraniano expone la tensión entre la necesidad de mantener la unidad nacional en tiempos de guerra y las demandas internacionales de renovación democrática, dejando en manos de Trump y su capacidad de presión sobre Putin la posibilidad de un proceso electoral.