La conducción de YPF decidió blindar los precios de sus combustibles frente a la inestabilidad que sacude al mercado energético global. El presidente y CEO de la compañía, Horacio Marín, utilizó sus redes sociales para ratificar que la petrolera de bandera no aplicará incrementos inmediatos, a pesar de la fuerte presión alcista en el costo del barril de petróleo crudo debido a la crisis geopolítica en el Golfo Pérsico.
"Entiendo la incertidumbre que genera la volatilidad del precio internacional, por eso creo importante reafirmar nuestra posición. YPF no va a generar cimbronazos", subrayó el directivo. Según explicó Marín, la empresa ha consolidado un esquema de "micropricing" que se apoya en un sistema de moving average (promedio móvil). Esta herramienta financiera permite procesar los cambios de costos de forma gradual, suavizando los picos y evitando que las variaciones bruscas del exterior impacten de lleno en el bolsillo de los argentinos.
Desde la compañía señalaron que la prioridad actual es honrar un "compromiso honesto" con los consumidores, priorizando la previsibilidad económica por sobre la ganancia coyuntural. La estrategia de YPF busca desmarcarse de la especulación de corto plazo, apostando a ser un proveedor confiable en un contexto donde el transporte y la logística dependen directamente de la estabilidad de los derivados del petróleo.
Este anuncio resulta clave para la macroeconomía local, ya que un ajuste en los combustibles suele actuar como disparador de costos en toda la cadena de suministros. Al mantener los valores actuales, la petrolera estatal busca contener las expectativas inflacionarias de marzo, permitiendo que la volatilidad externa no se traduzca en una nueva presión sobre los precios internos de alimentos y servicios básicos.