Una nueva controversia rodea la vida de Wanda Nara. Vecinos de Nordelta, el complejo donde la conductora reside con sus hijas, alzaron la voz para denunciar una presunta situación de maltrato y abandono hacia las mascotas de la familia. La ausencia de la empresaria, quien viajó hace diez días a Milán para asistir al juicio por la división de bienes con su expareja Mauro Icardi, habría dejado a los animales en una situación de vulnerabilidad.
Ladridos y exposición al sol
Según la información difundida en el programa “La Mañana de Moria”, la preocupación de los vecinos comenzó al escuchar ladridos constantes provenientes de la propiedad. En videos que ya circulan en redes sociales, se observa a varios perros de raza pequeña —aparentemente caniches— encerrados en un canil o jaula al costado de la vivienda. Los testigos aseguran que los animales pasan gran parte del día solos y expuestos a las altas temperaturas, lo que generó indignación en la zona.
Versiones cruzadas: el descargo de Andrés Nara
Ante la gravedad de las acusaciones y la viralización de las imágenes, Andrés Nara, padre de la empresaria, salió al cruce de las versiones. El hombre desmintió rotundamente que los animales estén descuidados y aseguró que existen dos personas encargadas de las tareas de limpieza y alimentación, además de contar con su propia supervisión personal.
Sin embargo, el testimonio de los vecinos se mantiene firme. Muchos aseguran que hace varios días no se observa movimiento de personal en la casa y que los perros permanecen en la estructura metálica sin atención humana directa. La disputa ha dividido al barrio entre quienes exigen la intervención de sociedades protectoras de animales y quienes defienden el accionar del entorno de la mediática.
El frente legal en Italia
Mientras este escándalo crece en Buenos Aires, Wanda Nara permanece enfocada en su estrategia legal en Europa. La división de bienes con Icardi ha entrado en una etapa decisiva, lo que obligó a la empresaria a ausentarse del país por un tiempo prolongado, dejando a sus hijas y, presuntamente, a sus mascotas al cuidado de terceros.