Una niña de nueve años de la ciudad de Tucumán estuvo al borde de la muerte tras intentar quitarse la vida luego de sufrir bullying por parte de compañeras de su escuela. El dramático episodio ocurrió el viernes 5 de septiembre del año pasado y, según contó su madre, fue el desenlace de meses de hostigamiento.
Paula, la mamá de la menor, recordó que desde hacía tiempo su hija repetía la misma frase: “No quiero ir a la escuela”. Ese día, después de recibir varios audios en su celular enviados por compañeras de curso, la situación llegó a un límite.
“En uno de los mensajes le decían: ‘Ya vas a ver lo que te va a pasar el lunes cuando vuelvas a la escuela’”, relató la mujer.
Tras el intento de suicidio, la niña fue trasladada de urgencia a un hospital con un cuadro gravísimo. Permaneció dos semanas en terapia intensiva y luego tres meses internada en el Hospital Avellaneda.
“Nos hicieron entrar a despedirla. Nos dijeron que no había esperanza”, recordó su madre. Sin embargo, contra todos los pronósticos médicos, la pequeña logró sobrevivir y hace pocas semanas cumplió 10 años.
Secuelas y un largo tratamiento
Aunque logró salir adelante, la vida de la niña cambió por completo. Actualmente tiene dificultades para caminar y para formar frases largas. También presenta problemas al escribir, invirtiendo letras o desordenando palabras.
Debido a las secuelas, debe realizar un tratamiento integral que incluye fisioterapia, terapia ocupacional, psicología, fonoaudiología, psiquiatría y neurología.
“Era una nena súper alegre. Hoy me dice que tiene miedo de compartir tiempo con otros chicos porque son malos”, contó Paula.
La menor, que todavía no quiere volver a la escuela, a veces acepta salir a una plaza, pero evita jugar con otros niños. Mientras tanto, su familia intenta conseguir una maestra domiciliaria para que continúe con sus estudios.
El comienzo del hostigamiento
Según el relato de la madre, el bullying comenzó a mediados del año pasado y era protagonizado por tres compañeras de curso.
“Ahí empezó el martirio. Le hacían la vida imposible”, aseguró. Muchas situaciones se las contaban otros chicos o incluso madres del curso.
“Una mamá que tiene un kiosco me dijo que le sacaban todo lo que compraba. Había días en que sacarla de la cama era una pelea. No quería ir a la escuela”, recordó.
En agosto, la niña le pidió a su madre que hablara con los padres de las chicas que la hostigaban. Paula afirma que intentó comunicarse y que también planteó la situación en la escuela, pero —según sostiene— no se tomaron medidas.
Un problema cada vez más frecuente
Especialistas advierten que el bullying tiene consecuencias profundas en la salud mental de niños y adolescentes.
Según explicó la psiquiatra infantojuvenil Silvia Ongini, este tipo de hostigamiento genera sentimientos de soledad, aislamiento y rechazo, que pueden derivar en ansiedad, depresión y baja autoestima.
“Cada vez vemos más casos graves de bullying en la escuela primaria, no solo en la secundaria”, señaló la especialista.
Un informe de Unicef también advierte que la discriminación, el bullying y el ciberbullying son el principal factor que afecta la salud mental de chicos menores de 14 años, según el 43% de los encuestados.
Para Paula, el dolor más grande es sentir que su hija pidió ayuda y no fue escuchada. “Yo siempre le enseñé que si alguien le hacía algo, pidiera ayuda. Y cuando lo hizo, no la escucharon”, expresó.
Hoy la familia atraviesa el día a día entre tratamientos y cuidados permanentes. “La tenía totalmente sana. Y hoy estamos pasando todo esto”, lamentó.
Dónde pedir ayuda
Si vos o alguien que conocés necesita ayuda o está atravesando un momento difícil, podés comunicarte de manera gratuita y confidencial con el Centro de Asistencia al Suicida al 135 (CABA) o al (011) 5275-1135 desde todo el país.
En caso de emergencia inmediata, también se puede llamar al 911.